"En aquel momento, una mujer que llevaba doce años sangrando se acercó por detrás y tocó el borde de su manto. Se dijo: 'Si toco su manto, quedaré curada'. Jesús se volvió y la vio. Anímate, hija -le dijo-, tu fe te ha curado. Y la mujer quedó curada en aquel momento".
-Mateo…
