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¿Te imaginas la montaña rusa de emociones a la que se enfrentaron los discípulos de Jesús en aquella primera Semana Santa? Parecía que todo lo que soñaban que ocurriría se iba haciendo realidad a medida que empezaba la semana, pero el viernes estaban aplastados, asustados y corrían por sus vidas. No tenían ni idea de que, tras aquella hora oscura, verían la resurrección de primera mano. Pero cómo debieron de luchar, cuestionarse y llorar juntos.

Este año, en todo el mundo nos vemos obligados a quedarnos quietos al entrar en la Semana Santa. No hay vacaciones de primavera, ni cenas familiares de Pascua, ni grandes y elaborados servicios religiosos que planificar. Todos tenemos un momento para contemplar, para respirar, para considerar lo que significa enfrentarse a la muerte y esperar contra toda esperanza la resurrección.

Celebraremos la Semana Santa con nuestro personal, nuestros socios y nuestros clientes de una forma única, y te invitamos a que te unas a nosotros. A partir del miércoles, dedicaremos un tiempo especial a todos los que están en nuestro refugio temporal COVID-19 mientras nos tomamos momentos para estar quietos, reflexionar y rezar.

Os invitamos a todos a uniros a nosotros en la oración, por lo que compartimos nuestro enfoque de oración para cada uno de los últimos cinco días de la Semana Santa.

El miércoles rezaremos por todas las iglesias de El Salvador. Rezaremos por nuestras iglesias asociadas, y también por todas las iglesias locales. Hay pastores que dependen de un segundo empleo para seguir adelante, iglesias que no tienen acceso ni recursos para retransmitir los servicios, e iglesias que se sienten desesperadamente frustradas por no poder atender a los necesitados. El miércoles rezaremos por ellas.

El jueves rezaremos por nuestros socios eclesiásticos internacionales. No hay rincón del mundo que no se haya visto afectado por esta crisis y rezaremos por todos los que colaboran con nosotros para que puedan seguir la guía de Dios para ministrar a los que están en sus propias iglesias y comunidades.

El Viernes Santo, nos centraremos en rezar por nuestros donantes de todo el mundo. Nuestra oración para este día es que haya consuelo en la pena y el dolor que están experimentando en esta temporada y que Dios esté cerca de ellos en estos momentos.

El sábado, nuestras oraciones se centrarán en el gobierno de El Salvador. Rezaremos por el Presidente y por todos los líderes. Nuestras oraciones serán por sabiduría, y para que Dios obre a través de ellos de forma que señale a Él a la gente de todo El Salvador.

Por último, el Domingo de Pascua, celebraremos y rezaremos por nuestros clientes. Celebraremos esta oportunidad única de servirles y amarles y rezaremos para que Dios haga una obra de resurrección en cada una de sus vidas en este día y a través de cada momento de esta crisis.

Os agradecemos mucho que os unáis a nosotros en la oración, y nuestro deseo para cada uno de vosotros es que este año viváis la Semana Santa de una manera hermosa.

Foto superior: Oración con todo nuestro personal y socios gubernamentales en el refugio.