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¿QUÉ ESTÁS DISPUESTO A HACER POR LOS DEMÁS?

El blog de hoy lo comparte Christopher, nuestro Director del Programa Residencial Nuevo Amanecer.


Si te preguntas a diario qué estás dispuesto a hacer por los demás, puedes llegar a descubrir que tu amor por los demás llega a ser tan grande que te lleva a hacer lo imposible. En la Biblia, encontramos una historia similar en la que unos amigos llevaron incluso a su amigo paralítico hasta donde estaba Jesús para que pudiera curarse.

Se desconocen sus antecedentes y sus nombres. No sabemos dónde iban a la iglesia, ni siquiera si pertenecían a alguna confesión en particular. Pero eso no importa, la Biblia no está interesada en darnos esos detalles, sino en mostrarnos qué es lo que hicieron. Se hace hincapié en la compasión y la amistad que sentían por aquel hombre infeliz y paralítico.

Vinieron para amarle y acompañarle. No vinieron, como en el caso de los amigos de Job, para enzarzarse en razonamientos filosóficos sobre las causas de su sufrimiento. No le visitaron como los fariseos, más preocupados por ser contagiados que por ser movidos a misericordia.

Durante la semana de las vacaciones de agosto, abrimos un tiempo para que los graduados del Programa Residencial Nuevo Amanecer vinieran y estuvieran con los residentes actuales. Compartimos las luchas diarias y continuas de enfrentarse a esta enfermedad llamada adicción.

Sin duda, el Programa Residencial Nuevo Amanecer se ha convertido en sinónimo de refugio, de zona segura, del lugar donde nos sentimos identificados y comprendidos. Contar con graduados que, después de 5 años, siguen participando en las actividades del programa dice mucho de lo que es el programa y de lo que ha significado para cada uno de ellos.

Al igual que en la historia mencionada anteriormente, existe un gran compromiso por parte de cada uno de ellos para apoyarse mutuamente incluso en los momentos más difíciles. Por eso seguimos creyendo que Los adolescentes y jóvenes necesitan apoyo en nuestra sociedad salvadoreña. Siguen siendo una población vulnerable y, por desgracia, las estadísticas indican que el factor de riesgo sigue creciendo.

Las acciones emprendidas por estos jóvenes licenciados nos muestran cómo debe vivirse este compromiso… en la amistad y el perdón. Nos revelan que sin compasión no podemos llegar a los que están perdidos y necesitan la oportunidad de tener una sola persona que crea en ellos.